Cómo planificar una oposición por vueltas
Una vuelta es pasar por todo el temario una vez. Planificar por vueltas es la forma más habitual de organizar una oposición porque te obliga a ver el conjunto antes de pulir los detalles.
Por qué no estudiar cada tema «hasta sabérselo»
El impulso natural es no pasar al tema 2 hasta dominar el 1. El problema aparece en dos sitios. Primero, el tema 1 acaba muy trabajado y los últimos llegan justos o no llegan. Segundo, lo que estudiaste en enero se habrá ido en parte en mayo, por muy bien que lo supieras.
Con vueltas aceptas desde el principio que la primera pasada no será perfecta. La segunda ya es más rápida, porque reconoces lo que lees, y la tercera se parece más a repasar que a estudiar.
Qué se hace en cada vuelta
No hay una norma oficial; esto es un reparto razonable que puedes cambiar:
| Vuelta | Objetivo | Tiempo por tema, respecto a la primera |
|---|---|---|
| Primera | Entender el tema y hacer tus apuntes o esquemas | 100 % |
| Segunda | Memorizar, con los apuntes ya hechos | 60 % |
| Tercera | Afianzar y localizar lo que aún falla | 40 % |
| Siguientes | Repaso rápido antes del examen | 25-30 % |
Son los porcentajes que usa Miplaza por defecto. No salen de ningún estudio: son un punto de partida. Si después de dos o tres temas ves que tu ritmo es otro, cambia los minutos por tema.
La cuenta que hay que hacer
Antes de decidir cuántas vueltas plantear, haz esta cuenta con tus números:
- Horas de estudio a la semana que puedes cumplir de verdad, no las de una semana perfecta.
- Semanas que quedan hasta el examen.
- Horas totales = horas a la semana × semanas.
- Horas de primera vuelta = temas × horas por tema.
- Suma las siguientes vueltas con los porcentajes de arriba.
Un ejemplo con números inventados
60 temas, 2 horas por tema en la primera vuelta y 20 horas a la semana.
- Primera vuelta: 60 × 2 h = 120 h.
- Segunda: 120 h × 60 % = 72 h.
- Tercera: 120 h × 40 % = 48 h.
- Total: 240 h, es decir, 12 semanas a 20 h, sin contar repasos ni simulacros.
Si te quedan 30 semanas, vas sobrado y podrías hacer más vueltas o más simulacros. Si te quedan 10, ya sabes hoy que algo tiene que cambiar, y no en mayo.
Si no sale la cuenta
Tienes cuatro palancas. Muévelas en este orden:
- Bajar los minutos por tema en la primera vuelta, si tu temario lo permite.
- Quitar una vuelta. Dos vueltas completas suelen dar más seguridad que tres a medias.
- Subir horas, solo si son horas reales que vas a cumplir.
- Cambiar de meta: plantear esta convocatoria como un primer intento y preparar con calma la siguiente. Es una decisión tuya y no siempre es una mala noticia.
Cómo encajar los repasos
Las vueltas solas dejan mucho tiempo entre una pasada y la siguiente. Por eso conviene intercalar repasos cortos de lo ya visto. Hay investigación sólida a favor de repartir el estudio en el tiempo: en una revisión muy citada, Dunlosky y su equipo (2013) señalan el estudio espaciado y ponerse a prueba como dos de las técnicas más útiles que revisaron.
Lo tienes más desarrollado en la guía sobre cómo organizar los repasos.
Errores habituales
- Planificar con la semana ideal. Cuenta con que habrá días malos. Es mejor un plan modesto que se cumple.
- Empezar la segunda vuelta antes de acabar la primera. Se nota al llegar a los últimos temas.
- Dedicar más tiempo a organizar que a estudiar. El plan debe salir en minutos. Si llevas una tarde con los colores de la hoja de cálculo, para.